MĂ¡ximo tribunal criticĂ³ especialmente la enmienda que pretende que los condenados mayores de 75 años cumplan sus penas de cĂ¡rcel en sus casas. TambiĂ©n, advirtieron el riesgo de crear un “Poder Judicial paralelo”.
El presidente de la Corte Suprema, Juan Eduardo Fuentes Belmar, y el ministro del mĂ¡ximo tribunal, Leopoldo Llanos, asistieron el jueves 10 de agosto a una sesiĂ³n de la ComisiĂ³n de FunciĂ³n Jurisdiccional y Ă“rganos AutĂ³nomos del Consejo Constitucional, presidida por el ultraderechista republicano Antonio Barchiesi.
En la ocasiĂ³n, se analizaron las enmiendas presentadas por los consejeros en aquellas normas de interĂ©s para el Poder Judicial, siendo las del Partido Republicano las mĂ¡s cuestionadas por la Corte Suprema.
Primeramente, el presidente del mĂ¡ximo tribunal señalĂ³ que «la discusiĂ³n de un texto constitucional es un asunto del mayor interĂ©s para el paĂs. Es la ConstituciĂ³n la norma suprema que regula, distribuye y organiza al poder pĂºblico, sentando los pilares esenciales para una democracia moderna, en la cual la funciĂ³n jurisdiccional y el gobierno judicial son aspectos centrales».
AdemĂ¡s, recordĂ³ que «este debate constitucional se presenta, justamente, estando ad portas de conmemorar los 200 años de la Corte Suprema. Por lo mismo, la regulaciĂ³n constitucional que se acuerde debe tener como inspiraciĂ³n el establecimiento de bases judiciales sĂ³lidas, que permitan a jueces y juezas ejercer la funciĂ³n jurisdiccional de manera autĂ³noma, independiente, moderna y cercana».
Seguidamente, el ministro Leopoldo Llanos explicĂ³ los reparos que existen sobre algunas de las enmiendas ingresadas al anteproyecto de la ComisiĂ³n Experta, por parte de la ultraderecha encabezada por JosĂ© Antonio Kast.
Primero, se cuestionaron las indicaciones que buscan la creaciĂ³n de un «tribunal especial de jurisdicciĂ³n y competencia nacional para juzgar ciertos delitos», como crimen organizado, narcotrĂ¡fico y terrorismo.
Esta iniciativa, dijo el ministro Llanos, «ademĂ¡s de parecer que excede a una regulaciĂ³n genuinamente constitucional, podrĂa terminar generando, por su carĂ¡cter nacional y amplio de competencias, un verdadero Poder Judicial paralelo».
«La propuesta rompe con el principio de Estado unitario, con la unidad de jurisdicciĂ³n y con la divisiĂ³n territorial acorde a la divisiĂ³n polĂtica y administrativa del paĂs», agregĂ³ Llanos.
Seguidamente, se cuestionĂ³ las enmiendas que dan rango «infraconstitucional» a los tratados internacionales de Derechos Humanos y prohĂben expresamente la utilizaciĂ³n de instrumentos internacionales jurĂdicamente no vinculantes para Chile.
«Estas enmiendas rompen con la estructura del derecho internacional pĂºblico, en cuanto supeditan los tratados internacionales al derecho interno, siendo que la regla opera justamente en sentido contrario, es decir, es deber de los Estados ajustar su derecho interno a las obligaciones internacionales emanadas de estas convenciones internacionales», explicĂ³ el ministro Llanos.
Finalmente, se criticĂ³ la enmienda que pretende que los condenados mayores de 75 años cumplan sus penas de cĂ¡rcel en sus casas.
«Tal disposiciĂ³n es necesario que se compatibilice con el Estatuto de Roma que crea la Corte Penal Internacional para juzgar crĂmenes de lesa humanidad, del cual Chile es parte, en cuanto dicho tratado, en su artĂculo 110, establece que el Estado de ejecuciĂ³n no pondrĂ¡ en libertad al recluso antes de que haya cumplido la pena impuesta por la corte», subrayĂ³ Llanos.




