Todo comenzó en 2018 en una revisión aleatoria a la Unidad de Adquisiciones, pero reciĆ©n despuĆ©s de dos aƱos fue denunciada al Ministerio PĆŗblico, el pasado 27 de julio sin que el sumario estĆ© finalizado. El caso es simple: se contrató a una empresa para que fabricara los uniformes para los futuros oficiales de la Escuela de Carabineros, pero los vales eran transformados en “contravales” para comprar productos en la misma firma, sin que la ropa institucional fuera entregada. En la misma indagatoria se descubrió que 455 funcionarios del OS-7 y OS-9 que trabajan de civil, no accedieron a las gift card que cada aƱo le entrega la institución. El monto hasta ahora -solo en 2016- supera los 260 millones de pesos. Internamente el hombre clave detrĆ”s de este nuevo hecho de corrupción, serĆa el actual general inspector, Mauricio GonzĆ”lez MarĆn, ya que fue el director de la academia, precisamente el aƱo en que todo ocurrió.Ā
El director de Compras PĆŗblicas de Carabineros, general Humberto Riffo, interpuso una denuncia ante la FiscalĆa Centro Norte -el pasado 27 de julio- en la cual detalló un millonario fraude en la compra de uniformes para los aspirantes a la Escuela de Oficiales de la institución y la adquisición de ropa para el personal del OS-7 y OS-9.
De acuerdo a las fuentes consultadas por laĀ Unidad de Investigación de Radio BĆo BĆo, el monto podrĆa superar, hasta ahora, los $260 millones.
En todo caso, la presentación de Riffo ante el organismo perseguidor fue precedida por una orden anterior emanada del jefe de la Dirección Nacional de Apoyo a las Operaciones Policiales, el general inspector Jorge HernĆ”ndez Valenzuela -quien es parte de la primera lĆnea del alto mando- luego de realizar variados anĆ”lisis y evaluar quĆ© responsabilidades podrĆan recaer en otros altos oficiales.
Los hechos comenzaron a ser investigados apenas en 2018, cuando la contralorĆa interna realizó un ācontrol focalizadoā al Departamento de Adquisiciones y Abastecimientos (L2), hallando graves irregularidades, cuando la cabeza de la policĆa uniformada era el ahora general (r) Hermes Soto. Lo llamativo es que desde el inicio de la revisión hasta que los hechos llegaron al Ministerio PĆŗblico han transcurrido cerca de dos aƱos y aĆŗn se encuentra en una fase āpreliminarā.
SegĆŗn la información recabada por este medio, los posibles ilĆcitos ocurrieron en 2016, cuando la institución adquirió 2.881 tickets o vales de canje de vestuario para los futuros oficiales a la empresa Edenred. La fecha es coincidente con los primeros pasos de la indagatoria interna que derivarĆa en el megafraude en la institución -tambiĆ©n conocido como Paco Gate- que superó los 35 mil millones de pesos robados por oficiales de Intendencia, bajo la administración del general Bruno Villalobos.
Atendido a que existĆa un Convenio Marco, cualquier compra superior a las 1.000 UTM (por entonces, $45.000.000), debĆa ser licitada. Sin embargo, para saltarse el control administrativo y el de Mercado PĆŗblico, se emitieron 11 órdenes de compra, fechadas el mismo dĆa, fragmentando la adquisición.
De esta manera, evitando cotizar previamente la mejor empresa para la fabricación de los uniformes, L2 lo adjudicó arbitrariamente a la firma Bensonās, incumpliendo asĆ las normas de las compras pĆŗblicas.
Se estableció que en las once órdenes de compra no se incluĆa el código del ticket, como tampoco la identidad del beneficiario, violando instrucciones expresas emanadas desde la ContralorĆa General de la RepĆŗblica en un dictamen de 2012.
El hecho se torna mĆ”s grave ya que 2.879 vales comprados a Edenred fueron transferidos a Bensonās y, de acuerdo al sumario āpreliminarā, no se entregaron los uniformes requeridos, sino ācontravalesā. Dicho de otra forma, un documento que era posible convertirlo en dinero en efectivo para realizar compras particulares en la misma firma.
La indagatoria interna da cuenta que, ademÔs, no existe hasta ahora ningún documento donde conste la entrega de los tickets comprados a Edenred por mÔs de $260 millones, lo que originó una falta de resguardo a los intereses fiscales.
MƔs y mƔs
Riffo profundizó en la bĆŗsqueda de platas y solo el 17 de septiembre de 2019 acreditó apenas una parte del fraude denunciado a la fiscalĆa. En resumen, los ācontravalesā de la empresa Bensonās al Departamento de Adquisiciones (L2) alcanzaron una suma superior a los $35 millones. Igual situación ocurrió con la Escuela de Carabineros con un monto de $32 millones.
Una de las conclusiones a las que llegó Riffo, sumando las dos últimas cifras, es que al menos $67 millones no tuvieron como contraprestación el uniforme de los futuros oficiales de Carabineros.
El dinero en cuestión tampoco ha podido ser recuperado ya que Bensonās se encuentra en pleno proceso de liquidación (o quiebra) en el DĆ©cimo Juzgado Civil de Santiago, donde la institución no se hizo parte para accionar como acreedor.
Giftcard
Una segunda arista que abordó el sumario āpreliminarā fue la compra de gift cards, usadas por el personal de los departamentos OS-7 y OS-9, cuyos miembros visten de civil para realizar su labor policial.
Lo detectado en la revisión fue que 455 de estas tarjetas que van desde los $50 mil a $150 anuales nunca llegaron a los beneficiarios finales. El monto denunciado a la fiscalĆa en este acĆ”pite supera los $50 millones.
El general Riffo entregó una copia de esta revisión al fiscal regional Centro Norte, Xavier ArmendĆ”riz, quien dictó una serie de diligencias para obtener mayor información para el caso, entre ellas crear una cadena de custodia a los datos presentados por la policĆa uniformada.
En todo caso, Riffo informó a este último que como la indagatoria interna estÔ aún en proceso de recopilación, cruce y anÔlisis de los datos desde 2018 a la fecha, entregarÔ cualquier información que pueda revestir caracteres de delito. Incluso dentro de Carabineros no descartan que pudiera ser un hilo que pudiera conducir algo mÔs.
En marzo pasado y de manera reservada, los antecedentes fueron enviados por Carabineros al Consejo de Defensa del Estado (CDE) para que el organismo establezca si existe mƩrito para presentar una querella por fraude al fisco.
GonzĆ”lez MarĆn
Dentro del actual alto mando de Carabineros existe un nombre que -para algunos- serĆa clave para saber quĆ© ocurrió con las platas. Se trata del ahora general inspector, Mauricio GonzĆ”lez MarĆn, quien fungió como director de la Escuela de Oficiales en 2016. SegĆŗn el levantamiento de información al interior de la institución, en esa fecha se habrĆa ordenado al Departamento de Adquisiciones la compra de los uniformes. Dicho requerimiento serĆa la punta del iceberg para entender dónde y quiĆ©n podrĆa estar tras este nuevo escĆ”ndalo de corrupción.
Recordemos que GonzĆ”lez MarĆn, luego de ser nombrado general bajo el gobierno de āMichelle Bachelet 2ā fue trasladado en 2017 como jefe de la zona policial de Arica. El 2018 asumió la Dirección de Educación, convirtiĆ©ndose en 2019 en general inspector. Con ese cargo quedó a cargo de la Dirección Nacional de Personal, puesto que ocupa hasta hoy.
En base a esos antecedentes, la influencia y control que ejerció sobre la sección de adquisiciones podrĆa ser vital para acreditar el cómo, cuĆ”ndo, dónde y el porquĆ© del destino de los fondos investigados.
Al respecto, el coronel Walter Koch Zúñiga, actual jefe del Departamento de Adquisiciones y Abastecimiento, reconoció la existencia de la denuncia āen un proceso de compraā.
āQuiero hacer presente que la propia institución es la que devela estos antecedentes al Ministerio PĆŗblico, en el convencimiento que jamĆ”s vamos a aceptar situaciones y hechos irregulares que no estĆ©n a la altura del Ć”mbito del servicio pĆŗblicoā, explicó.
Y agregó: āEn primer instancia, llevamos a cabo un sumario administrativo y cuando el fiscal conocedor de este tomó conocimiento de hechos que revisten caracteres de delito, inmediatamente fueron denunciados a la autoridad correspondiente, que en el Ć”mbito de su competencia debe realizar las indagaciones de orden penal, llevar a los responsables a la justicia, y pedir las mĆ”ximas penas si ello lo ameritaā.
Fuente: BĆo BĆo




