Por Nino Mundaca, Dirigente Sindical FederaciĂ³n CCU
Twitter: @Nino_Mundaca
Hace unas semanas se llevĂ³ a cabo la elecciĂ³n universal de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). La diferencia de esta elecciĂ³n, respecto de las anteriores, es que por primera vez en mĂ¡s de 40 años la elecciĂ³n de la Central serĂa de manera directa (un trabajador o trabajadora, un voto), lo que representaba un avance importante para la democratizaciĂ³n de la CUT. A mĂ¡s de una semana de realizadas las elecciones, quisiera compartir con ustedes algunas ideas y reflexiones de lo que fue el proceso electoral y lo que me tocĂ³ ver como trabajador, dirigente sindical y candidato al consejo de la CUT.
Desgraciadamente, las cifras finales de la elecciĂ³n nos dan luces de una pobre participaciĂ³n, de un irregular proceso electoral y de la nula diversidad y pluralismo de pensamiento que quedĂ³ reflejado en el ejecutivo de la Central. La muy baja participaciĂ³n en la elecciĂ³n de la Central mĂ¡s grande e histĂ³rica del paĂs, con alrededor de 1.000.000 de trabajadores afiliados y donde votaron solo 33.065 trabajadores, esto es, menos de un 4 % del global afiliado, creemos, puede explicarse a lo menos por tres factores.
Primero:
En la gestiĂ³n de la TesorerĂa y de Vicepresidencia de OrganizaciĂ³n no se implementĂ³ la cuota directa que faculta la ley, para descuento por planilla a cada asociado, dejando esto a voluntad de cada sindicato. Lo anterior permite que las organizaciones o sus directivas determinen por quiĂ©n pagar y por quiĂ©n no, lo que produjo como resultado que se dejara fuera a la inmensa cantidad de afiliados sin derecho a votar y a solo a 181.000 socios con sus obligaciones al dĂa habilitados para ello, bajando la cantidad de votantes a menos de un 20% del universo CUT.
Segundo:
La elecciĂ³n no contĂ³ con espacios de debates necesarios ni con tiempos de campaña adecuada a una votaciĂ³n universal. Tampoco hubo espacios para la difusiĂ³n a las bases y conocimiento de los candidatos y sus proyectos. Este proceso se desarrollĂ³ a escasos dĂas de realizada la histĂ³rica jornada eleccionaria de los constituyentes, con la consecuencia de que no hubiese la claridad ni la transparencia debidas para una decisiĂ³n de voto informada, por parte de los electores.
Tercero:
La elecciĂ³n se transformĂ³ en un irregular proceso lleno de fallas, sin reglamentaciĂ³n, malas decisiones y poca claridad para las bases. Lamentablemente, la repeticiĂ³n el proceso por nulidad del primer intento y no darse los tiempos para corregir importantes detalles, lĂ³gicamente generĂ³ desconfianzas. No hubo resguardos mĂnimos como, por ejemplo, que hubiera un solo voto por equipo electrĂ³nico (IP), y que los computadores cuya IP estuviera autorizada a mĂ¡s de un voto, estuvieran en sedes o provinciales y contarĂ¡n con un ministro de fe de la DirecciĂ³n del Trabajo, como es habitual. Otra irregularidad fue la aplicaciĂ³n de un sistema proporcional no reglamentado en los estatutos, decidiĂ©ndose aplicar el sistema D´Hondt, lo que terminĂ³ perjudicando a las listas menos votadas y favoreciendo a las mĂ¡s votadas.
A la luz de los resultados se puede analizar la estadĂstica y ver el comportamiento en la participaciĂ³n de la base y su incidencia por organizaciĂ³n en los resultados finales. SegĂºn el desglose de las cifras, se aprecia un promedio de participaciĂ³n de los habilitados para votar, del orden del 18%. Sin embargo, hay dos organizaciones que escapan muy por sobre el promedio. Descartando este fenĂ³meno (dos organizaciones), podrĂamos decir que la participaciĂ³n en realidad estuvo en un promedio de 9%. Quienes se escapan son el SIL y la ConfederaciĂ³n del Comercio, cuyas directivas estĂ¡n adscritas a la lista B, encabezada por JosĂ© Manuel DĂaz, lista oficial del Partido Socialista.
PrĂ¡cticamente un 50% de la votaciĂ³n efectiva se concentrĂ³ en esas organizaciones, lo que las hizo muy incidentes en la conformaciĂ³n del nuevo Consejo. Esto, sumado a que se aplicĂ³ en forma irregular un sistema de reparto como el D’Hondt, permitiĂ³ que menos del 2% de todos los trabajadores de la CUT decidiera el ejecutivo de la principal Central de Chile. Esto equivale a que en nuestro paĂs se eligiera gobierno con la mitad de la poblaciĂ³n de una comuna como la de San RamĂ³n.
A la luz de lo anterior cabe preguntarse: ¿Por quĂ© se dio este alto y extraño nivel de participaciĂ³n en dos organizaciones que eran de un mismo color polĂtico? Ello da como resultado una directiva que nace cuestionada por la baja participaciĂ³n en un irregular proceso electoral y por denuncias de violencia de gĂ©nero al candidato mĂ¡s votado de la lista B, donde iban precisamente las dos organizaciones nombradas mĂ¡s arriba.
Vemos con preocupaciĂ³n la captura de una histĂ³rica organizaciĂ³n por menos del dos por ciento de los que son representados. AdemĂ¡s, pĂºblicamente un partido se vanagloria de este acaparamiento irregular de una parte del movimiento sindical.
Por el bien de la Central, todo lo acĂ¡ expuesto debiese ser revisado y analizado. Lo que debiĂ³ constituir una verdadera fiesta de participaciĂ³n, con democracia base y universalidad, resultĂ³ nada mĂ¡s que una pobre e irregular elecciĂ³n con bajĂsima participaciĂ³n.
Esta realidad deslegitima el proceso y coloca de espalda a la confianza de la mayorĂa ausente. Falta mucho por construir y esa confianza que se venĂa construyendo se pone en riesgo.
- Luis Mundaca Segovia. (Nino), Dirigente Sindical. Twitter: @Nino_Mundaca




