Fuertes y desagradables olores, esa es la realidad que afecta a los vecinos de la zona de Arbolillo, por la planta que instaló la empresa AgrĆcola Coexca S.A. en el kilómetro 25 de la Ruta Los Conquistadores, proyecto llamado āPlantel porcino 10.000 madres, San AgustĆn del Arbolito” y aprobado porĀ la Comisión Regional del Medio Ambiente. “El olor es tan desagradable, es fuerte y Ć”cido, se pega en la nariz y no te deja comer despuĆ©s, porque cada vez que comes algo sientes ese olor, el alimento como que queda con ese olor”. Y en las noches la situación no cambia, porque el “olor es tan fuerte que a todos nos despierta”, relató Ćlvaro Letelier, vocero de la agrupación vecinal que es parte de las movilizaciones que se han desarrollado en la localidad.
En abril del 2012, la comunidad de Freirina, en la Región de Atacama, se cansó de los malos olores y comenzó una enorme movilización en contra de la planta de crianza y faenamiento de cerdos de Agrosuper que se ubicaba en la zona. Ese fue un momento complicado para la que era, entonces, la primera administración de SebastiÔn Piñera, al punto que el ministro de Salud de la época, Jaime Mañalich, decretó alerta sanitaria para la Provincia de Huasco y ordenó el cierre de la planta.
De acuerdo a un estudio realizado por la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA), eran 4 las razones de los malos olores: la falla de los aireadores de la planta de tratamiento de purines y agua, los pozos homogeneizadores, las canchas de compostaje y el traslado de los animales. Finalmente, el 11 de diciembre del 2012, Agrosuper anunció que cerraba indefinidamente la planta, dando fin a una de la emergencia sanitaria.
A poco mĆ”s de 930 kilómetros de Freirina y en la Región del Maule, se encuentra la comuna de San Javier. Ambas localidades no comparten clima ni fauna, pero sĆ una historia similar: los fuertes y desagradables olores provocados por una chanchera. Esta vez no de Agrosuper, sino de la empresa AgrĆcola Coexca S.A., que instaló una planta en la zona de Arbolillo. La planta, que estĆ” actualmente funcionando, ha generado la movilización de los vecinos de San Javier que ya no resisten los problemas de convivir con esta chancera en su comuna.
Ćlvaro Letelier es uno de los voceros de la “Agrupación Maule Sur por la vida”. No es el que estĆ” mĆ”s cercano a la planta, pero afirmó que siente los mismos malos olores. Su dĆa a dĆa ācontóā es “una sensación permanente de que no se sabe cuĆ”ndo va a llegar un olor. A las 12 del dĆa se pasa un poco, ya no hay olor, porque el viento corre para otro lado, pero en la tarde uno estĆ” esperando a que llegue. EstĆ”s todo el dĆa pensando ‘a quĆ© hora llega’, estĆ”s con todos los sentidos esperando. Varios vecinos lo describĆan como una rĆ©plica de un terremoto. En el fondo uno siente que viene la rĆ©plica despuĆ©s”.
Letelier calificó la sensación como estresante, que “el olor es tan desagradable, es fuerte y Ć”cido, se pega en la nariz y no te deja comer despuĆ©s, porque cada vez que comes algo sientes ese olor, el alimento como que queda con ese olor”. Y en las noches, la situación no cambia āagregóā, porque el “olor es tan fuerte que a todos nos despierta”.
La pesadilla de San Javier comenzó el aƱo 2008, cuando la AgrĆcola Coexca S.A., instaló en el kilómetro 25 de la Ruta Los Conquistadores, el proyecto llamado āPlantel porcino 10.000 madres, San AgustĆn del Arbolito”, aprobado por la Comisión Regional del Medio Ambiente.
El proyecto consistĆa en un plantel de crianza y engorda de 10 mil cerdos hembras, en un predio de 7 hectĆ”reas, con el objeto de exportar carne a paĆses asiĆ”ticos y nórdicos, como Dinamarca. En la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que presentó la empresa, el proyecto no contempla un tratamiento efectivo de los purines āorina, fecas y agua de lavado de cerdosā y solo considera el paso de los desechos por membranas, que separarĆ”n los sólidos de los lĆquidos. Estos Ćŗltimos serĆan transportados hacia piscinas anaeróbicas, obsoletas ya en el aƱo 2008, que descargan en un embalse de acumulación de 77 hectĆ”reas. AllĆ permanecerĆ”n durante seis meses (otoƱo e invierno), para luego ser extraĆdos en la Ć©poca estival y utilizados en el riego de plantaciones forestales de pino ubicadas en las zonas altas cercanas al predio de la planta.
De acuerdo al relato de vecinos de la chancera, la empresa debe comunicar a travĆ©s de la prensa local, radial o escrita, la construcción de un proyecto de esta envergadura. Y lo hicieron, aunque 10 kilómetros mĆ”s lejos de donde estĆ” instalada actualmente la chanchera: lo hicieron cerca del kilómetro 33 de la Ruta Los Conquistadores, cerca de Cauquenes. “Ni siquiera Arbolito existe en ese sector”, criticó el dirigente social.
Debido a esta equivocación, los vecinos jamĆ”s supieron de la instalación de la chanchera sino hasta el aƱo 2015, cuando reciĆ©n comenzaron a construir y funcionar, trayendo los primeros planteles de cerdos e instalando un moderno biodigestor, el que no estaba contemplado en el CEA del 2008. La empresa, por tanto, solicitó ese mismo aƱo una nueva, donde comunicaba la construcción del biodigestor āel que estaba funcionando ya sin permisoā y ademĆ”s modificaba el plantel inicial de cerdos, pasando a ser un solo pabellón de 44 mil ejemplares, todos juntos.
SegĆŗn la Ley 19.300 āy su modificación incluida en la Ley 20.417ā, la construcción de un proyecto sin Resolución de Calificación Ambiental que genere impactos en el entorno, constituye “una falta gravĆsima”.
Este cambio, a todas luces irregular según Letelier, fue aprobado por el SEA de la Región del Maule. Eso irritó a la comunidad, que comenzó con mÔs fuerza a manifestar su enojo por la instalación de la chanchera. Los vecinos aseguraron que tras esta modificación se le debió haber puesto término anticipado a su evaluación, ya que carece de información relevante y esencial.
En ese sentido, no se pueden determinar los impactos ambientales, segĆŗn lo establece el artĆculo 11 de la Ley General de Medio Ambiente, porque no contiene la información para ello, asĆ, no contiene los permisos sectoriales que se comprometieron en la RCA, ni información respecto de las comunidades.
SegĆŗn los vecinos, la empresa amenazó a las autoridades locales indicando que si no aprobaban esta modificación al proyecto, “iban a construir el anterior diseƱo, que era mĆ”s grande que Freirina. Ante eso, aprobaron el ‘mal menor'”, relató Letelier. Un documento confirma que las autoridades conocĆan estas modificaciones, por lo que reconocĆan que la compaƱĆa se hallaba construyendo algo que no estaba en los planos iniciales.
En junio del 2018 aprobaron la modificación y, al mes siguiente, la comunidad contraatacó, presentando ante el SEA una reclamación. La diferencia es que la presentaron a nivel central, en Santiago y no en el Maule. El resultado fue a favor de los vecinos, anulando el CEA del 2018. La chanchera, por tanto, no podĆa funcionar mĆ”s.
La empresa se percató de las manifestaciones de los vecinos e intentó “comprarlos” ācomo describe Letelierā ofreciĆ©ndoles cajas con carnes o productos que necesitaran, gracias a una encuesta realizada por una empresa externa que fue contratada por Coexca. A los vecinos mĆ”s cercanos, de hecho, les ofrecieron comprar su terreno, pero solo los derechos de propiedad.
La chancera siguió funcionando. En efecto, sacaron permisos sectoriales para distintas obras basĆ”ndose en la RCA del 2018, la misma que ya habĆa sido anulada, por lo que todos esos permisos tambiĆ©n fueron anulados. AsĆ, Coexca no tiene autorización para el cambio de uso de suelo, tampoco el de la DGA para obras mayores (para el embalse de 76,76 hectĆ”reas ni para cambios de cursos de aguas, entre otros y, a pesar de eso, igual ha realizado obras en los cursos de agua del sector).
Los vecinos tambiĆ©n reclamaron ante la Seremi de Salud del Maule, Marlenne DurĆ”n, y ante la Superintendencia de Medio Ambiente de la región. De acuerdo a Letelier, fue necesario reclamar ante la ContralorĆa General porque “no hacĆan nada” con las denuncias y que solo despuĆ©s de eso la Seremi le pasó un sumario sanitario a la firma. āAquĆ se rumorea que hay corrupción, porque no puede ser que esta empresa haga tanto daƱo a todos nosotros y las autoridades no hagan nadaā, recalcó Letelier.
En la actualidad, la planta construida tiene un homogeneizador 63 veces mĆ”s grande y una laguna anaeróbica 7 veces mĆ”s grande que las aprobadas inicialmente, ademĆ”s de no tener construidos los sistemas de contención de aguas contactadas y escurrimientos al rĆo Purapel. AllĆ, en ese sector, deberĆa estar construido un muro y un embalse de seguridad.
Los socios daneses
La agrĆcola Coexca posee capitales daneses (45%) y maulinos, se dedica a la exportación de carne de cerdo, con una facturación anual que supera los $50 mil millones.
El plantel porcino āCriadero San AgustĆn del Arbolitoā habrĆa recibido aportes del Fondo DanĆ©s de Agronegocios (DAF) que ingresó como socio de la empresa chilena, al igual que JB Equity Limited, con sede en Edimburgo, Escocia.
Incluso el mismo embajador de Dinamarca en Chile, Jens Godtfredsen, publicó en su cuenta oficial de Twitter una foto el pasado 22 de enero visitando una granja de Coexca, ubicada cerca de Talca, con el siguiente mensaje: “En terreno ayer visitando la granja de Coexca en San AgustĆn, Talca, que cuenta con una importante inversión danesa. A mi nuevo amigo aquĆ le gusta los estĆ”ndares de producción danesas”.
El episodio no pasó desapercibido. Letelier junto a otros representantes de la comunidad fueron a reclamar a la embajada de Dinamarca, obteniendo solo como respuesta que el capital era de “jubilados franceses”.
El Mostrador intentó durante semanas contactarse mediante telĆ©fono y correos electrónicos con la AgrĆcola Coexca S.A., pero no fueron respondidas ni las llamadas ni los emails.
Fuente: El Mostrador




